La pandemia nos mostró que somos Maestros

Por: Dana Paola Esquiliano

Con la situación actual de pandemia, nuestro mundo ha tenido que transitar a cambios importantes para poder mantenerse. Tal es el caso de las actividades educativas que nos conciernen, así como otros ámbitos de nuestras casas. Las herramientas virtuales se han convertido en aliadas importantes para la comunicación y transmisión de mensajes. Ahora no sólo nos limitamos a hablar con nuestros maestros, sino también a conocer el interior de sus casas y el entorno que los rodea. Muchas veces resulta complicado entender que ellos, al igual que nosotros, tienen una familia y tienen un ambiente que no es muy distinto del nuestro.

 

Mirar a nuestros maestros desde un lente más cercano y paradójicamente más lejos, debido a que en medio de nosotros se encuentra una computadora, produce unas ganas tremendas de abrazarlos y preguntarles si están bien. Es bueno poder verlos y saludarlos los días de clase. Eso trae consigo una tranquilidad al saber que ellos se encuentran bien y que siguen estando ahí para brindar todo lo que ellos dentro de su labor y capacidades humanas pueden ofrecer. Pero, también te hace darte cuenta que extrañas tanto compartir las aulas con ellos y que no es algo que podamos hacer por ahora.

 

Veo por otro lado también a los chicos que toman clases con la televisión y hacen uso de distintas plataformas para seguir con sus estudios. La televisión siempre ha sido un vehículo para mostrarnos algo nuevo en diversas perspectivas, pero ahora está ayudando a que los chicos de secundaria no pierdan las clases y que muchos de ellos puedan pasar el año y otros puedan llegar a la preparatoria, sin inconvenientes. No quiero decir que antes no hiciera esa función, como con la Telesecundaria, simplemente que se ha convertido en la plataforma que la mayoría de los chicos en esta etapa escolar, utilizan para poder recibir una clase.

 

Pero también está la otra parte, en la que las madres, padres o miembros de la familia diariamente les tienen que enseñar a los más pequeñitos, con base a los calendarios de actividades que las maestras mandan. Y este punto es el que personalmente muy pocas veces nos ponemos a reflexionar. Constantemente, asociamos que quienes nos enseñan los conocimientos sobre diversas materias son los maestros y así es, ellos hacen un trabajo titánico para seguir enseñándonos y formarnos lo mejor posible, muchos de ellos con mucho cariño, compromiso y dedicación, pero es un trabajo compartido porque también la familia es nuestra primera escuela.

 

Y esta pandemia, nos ha hecho reforzar nuestros lazos y también hacernos más ajenos, es un hecho que no en todos los hogares las cosas están bien, ya que hay muchos chicos que no han podido acceder a la comunicación virtual o a clases en línea, porque no cuentan con estas herramientas en casa, otros desde sus pueblos han tenido que sortear diversos desafíos para poder continuar con sus clases y así poder llegar a la meta de ser mejor cada día. Esto muchas veces con el apoyo de la familia, de nuestros amigos, de nuestros vecinos o de nuestros conocidos, e incluso hasta los extraños tienen que ver en este aprendizaje.

 

Vivir significa estar en constante aprendizaje, que puede venir en diferentes maneras, desde: las personas, el ambiente, el momento por el que estamos transitando o simplemente se presenta ante nosotros una nueva realidad o descubrimiento. Por esa razón pienso que esta pandemia ha reflejado que todos podemos enseñar a otros diversas lecciones. Claro está que muy pocos tienen vocación para enseñar a otro, pero hay otros que les es fácil hacerlo. Aun así, el conocimiento desde tiempos antiguos llegó a nosotros de forma empírica y fue evolucionando hasta llegar en la su fase virtual.

 

Desde lo más profundo siento que este momento nos deja muchas enseñanzas, que a la postre tenemos que poner en práctica para tratarnos con más empatía y no sólo entre las personas, sino también, con los animales, con las plantas y con el planeta, que estoicamente ha estado sosteniéndonos durante muchísimo tiempo. Lo menos que podemos hacer por el planeta es ser agradecidos y cuidar de él, como él lo ha hecho con nosotros. Por ello, menciono que todos podemos aprender algo diferente desde diferentes partes. Esta pandemia ha dejado bastante conocimiento y cosas que se tienen que hacer para llegar a una comunidad; así como lo ha sido RUMBO para mí.

 

Felicidades a todos los maestros que constantemente están en mi vida, que me han brindado tanto conocimiento y experiencias, que han forjado mi pensamiento y forma de ser. Esta es una felicitación extensiva a todos, porque todos me han enseñado y dejado algo, con lo cual estoy muy agradecida y me siento feliz de poder seguir aprendiendo de cada uno de ustedes.

 

¡Infinitas gracias!

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