Mi participación en el parlamento juvenil

Por Rosa Isela Bruno Sandoval

 

La juventud hoy y siempre ha tenido una gran relevancia, ya que se cree que somos el futuro del país, el siguiente paso para la continuidad de la humanidad y en su mayoría, somos de quienes dependerán las siguientes generaciones. Siendo parte de ella, estoy convencida de que podemos lograr cambios con una coherencia en la persona, así como con valores y educación.

 

Considero que el valor principal es el de la dignidad humana -ya que sin ella no se puede obtener ni siquiera el valor del respeto a los demás-, por eso busco que se le brinde una verdadera importancia y se actúe con coherencia frente a éste, en especial considerando a las juventudes, sobre todo a aquellas en contextos más vulnerables, como los jóvenes discapacitados y los jóvenes que han sido víctimas de trata o de engaño laboral.

 

¿Porque me interesa?

 

 

Decidí participar en el parlamento juvenil y tener esa dicha gracias a Rumbo, ellos han sido mis principales impulsores a estar aquí. Siento un gran orgullo de pertenecer a este programa, ya que nos involucran en todos los  aspectos de la políticas públicas y nos hacen reflexionar sobre los  problemas que repercuten a la sociedad. Además, nos equipa con herramientas y opciones para generar la mejor propuesta que nos permita darle soluciones óptimas y eficaces a las problemáticas sociales.

 

En México vivimos alrededor de 37.5 millones de jóvenes de 12 a 29 años, representamos el 31.4% de la población total del país, que estamos repletos de ideas innovadoras, frescas y emprendedoras. Queremos hacer un mundo mejor, nos adaptamos a las nuevas tecnologías, en especial a las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC).

 

 

Nuestro país necesita de una Política Nacional para las Juventudes, ya que esta constituye el objetivo principal del país, es decir, todos esos propósitos que queremos realizar, de manera que seamos la voz para las decisiones de la población joven.

 

Uno de mis objetivos con esta participación es impulsar que los jóvenes tengamos mayor participación, sobretodo en el área política y en la laboral. Si bien es cierto que a la mayoría ya se nos ha considerado para participar en estos ámbitos, es también evidente que todavía no se nos está dando la importancia adecuada y debemos enfrentar ciertas dificultades, sobre todo aquellos que se encuentran en circunstancias de mayor vulnerabilidad. Por ejemplo, se evidencian los huecos y la falta de políticas incluyentes cuando los jóvenes discapacitados siguen siendo discriminados y descartados.

 

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