Visita a Pro Niños A.C.

Por: Adrián Israel García Muñoz

Es difícil imaginar la brecha que separa la realidad de los chicos de Pro Niños de la Calle y la nuestra. Difícil también imaginar las situaciones de violencia, marginación, carencia y otras situaciones que le afectan a personas que viven, han vivido o están en riesgo de vivir en situación de calle y que afrontan una vida llena de retos, quizá algunos demasiado grandes… una vida que recién comienza. Sin duda visitar y conocer esta asociación fue un fuerte recordatorio de la situación en la que viven miles de personas, de la cual los más pequeños no están excluidos.

Desde la bienvenida a la institución se nos explicó que cada adulto que va de visita se convierte en “educador”; de esta forma, Pro Niños busca hacerte participe de una solución. Al adentrarnos, fue posible ver cómo voluntarios y trabajadores de la institución promueven una convivencia basada en valores, responsabilidad y trabajo en equipo. Como resultado de eso, se puede ver cómo estos niños han formado una amistad que trasciende sus circunstancias particulares e incluso la diferencia de edades.

Sin duda lo mejor de la experiencia fue conocer a los niños, aunque al principio la convivencia puede desarrollarse de forma lenta e incluso precavida, poco a poco permiten que conozcas sus actividades y su forma de ser. De pronto, cuando tuvimos la oportunidad de jugar con ellos, nos dimos cuenta de que su infancia e inocencia están muy presentes a pesar a la adversidad, y de que el trabajo de Pro Niños de la Calle no ha sido en balde. Comprendes que verdaderamente es un lugar para aprender y refugiarse, escapar de una realidad complicada, un sitio de alegría y cariño.

De verdad fue emotivo darse cuenta de la apertura y la calidez que poseen algunos niños, a pesar de que se puede notar -casi de inmediato- que tienen problemas que quizás nosotros nunca tuvimos que enfrentar. De pronto descubres una niñez muy diferente a la que solemos imaginar y que, sin embargo, no pierde su esencia. La oportunidad de aprender tanto de ellos fue un verdadero privilegio.

Al terminar la visita, puede dimensionar el tamaño de la labor que realizan en esta asociación, los retos que han tenido que superar y el trabajo que aún queda por hacer. La centralidad de la persona se revela como una piedra angular, en que se basa su labor de incidencia social, pues cada educador tiene una labor importantísima en el trato diario con estos pequeños y la satisfacción que muestran es casi palpable. Es a través de experiencias como esta, que uno sitúa a cada actor social como una pieza importante para lograr un proyecto exitoso y se recuerda que el cambio positivo en la vida de las personas a quienes está destinado este proyecto, es lo que mide y determina su éxito.
Después de la experiencia, reconozco que el trabajo de la institución es importante no por los resultados obtenidos en el papel, sino por la forma en que la vida de los niños ha sido impactada. Representa una posibilidad.

Nuestra labor de incidencia social nos recuerda que detrás de cada proyecto, lo que hay son personas, y que con cada programa lo que se intenta es que dejemos de ser ajenos a las problemáticas y lleguemos a constituir un verdadero cambio en la vida de las niñas y niños, como los del proyecto Pro Niños de la Calle.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *