Entre estar y pertenecer

Por Jessica Monroy
De lunes a viernes siento no pertenecer en todo. Hay una gran diferencia entre estar y pertenecer, entre atender y comprender, entre oír y escuchar, entre decir y argumentar. ¿Realmente vale sólo estar, atender, oír y decir?, o ¿vale más pertenecer, comprender, escuchar y argumentar?
Dado que me inclino más por esto último, anhelo que llegue el fin de semana, no por el descanso ni por las fiestas, sino por algo más grande, más completo, algo para lo que ni siquiera logro encontrar una palabra que haga referencia a tan magnifica experiencia que tengo cada fin de semana.
Mi “algo” comienza los sábados a las 7:00 horas, desde el momento en el que la relación tan bella con mi cama me hace querer quedarme “un ratito más”, es cuando mi fuerza de voluntad, mis ganas de mejorar y de superarme se sobreponen en esa relación y comienzan a marcar la diferencia. Hay una atracción que se expresa en las preguntas: ¿qué pasará hoy?, ¿qué tema trataremos?, ¿qué clase de debate generaremos?, ¿qué aportaran hoy a mi vida mis compañeros psicólogos, pedagogos, abogados, administradores, mercadólogos y filósofos?, ¿qué aprendizaje nos llevaremos a casa?, ¿qué tendremos ganas de poder contar toda la semana?, ¿qué otra razón tendremos hoy para volver a una sesión más?
Aún recuerdo aquel primer saludo de este gran proyecto que me impulsó a no solo querer seguir, sino a sentirme orgullosa de perseverar y de estar consciente y dispuesta a todo lo que venía. Fue una frase mágica, porque cambia no solo la perspectiva, sino el día completo, aquella frase que dice: “Hoy es un gran día para estar vivos”, propia de mi primer maestro del programa, Javier Contreras. ¡Cierto!, deberíamos empezar nuestros días siendo conscientes de ello, ESTAMOS VIVOS UN DÍA MÁS, y lo estamos no para atentar en contra de nuestra sociedad, no para desperdiciar el tiempo, no para seguir por el mal camino ni para seguir atentando contra nosotros mismos, más bien, tenemos un día más con vida para marcar la diferencia, salir de nuestra zona de confort, para conocernos, para intentar colaborar, dar lo mejor de nosotros, luchar… para RECONOCERNOS, ASUMIRNOS, ejercer nuestros derechos y cumplir con nuestros deberes, para aprender a SER HUMANOS, verdaderos humanos que buscan conocer, que luchan por cambiar y por el bienestar, que son coherentes, que sienten, que razonan, porque de nada sirve tener las capacidades para poder hacer esto y no hacerlo.
Si no lo hacemos, si no somos capaces de intentar ser humanos, no podremos llegar a nuestro objetivo de ser líderes, porque no estaríamos valorando ni haciendo honor a aquellas sesiones con nuestro maestro Mauricio sobre el valor de la persona con o sin discapacidad; las que tuvimos con la Maestra María Elena de la importancia del autoconocimiento y la coherencia con nosotros mismos; como olvidar las sesiones con la maestra María Guadalupe que cada que lograbas tener un concepto de dignidad, otra idea llegaba a ti y no podías responder con claridad “¿QUÉ ES LA DIGNIDAD?”, hasta que realmente lo comprendías.
Aquellas charlas con el Licenciado Hugo y con la Licenciada Maleny que nos han acompañado en nuestro camino, nos han escuchado y han contribuido con aprendizajes a nuestras vidas; y nuestra más reciente sesión con el Maestro Cristian acerca de la importancia de todas las charlas anteriores, de la reafirmación y retroalimentación de cada una de ellas que ahora me impulsan a escribir esto, que fueron el empujón que necesitaba para poder decir ¡GRACIAS!
Gracias maestros por el tiempo, por la entrega, por la dedicación, por la cosquillita que dejaban en mi al término de cada sesión, por la incertidumbre que me hacía investigar, reflexionar e intentar interpretar, por la disponibilidad, por la paciencia y el entusiasmo que siempre tuvieron ante nosotros, gracias no sólo a ustedes sino también a todos los que hacen esto posible, a mi Institución que me dio la oportunidad de estar en tan maravilloso programa, a todas aquellas personas de Early Institute por las que hoy puedo decir que soy una mejor persona, que estoy nerviosa por lo que se viene, pero que tengo fuerzas y ánimos suficientes para seguir con este camino que el 24 de Noviembre del 2018 acepte seguir y que me permite decir orgullosamente que… PERTENEZCO A RUMBO.

Previous Post
Next Post