El Recuento

Por Dana Paola Esquiliano Soto

 

Ya ha pasado tiempo desde que ingresamos a esta aventura que se llama Rumbo, cuyo propósito nos permite de alguna forma poder ayudar a nuestra sociedad. Hemos pasado por una gran variedad de temas, que van desde: desigualdad, valores sociales, congruencia, coherencia, el medio ambiente, la anestesia social, el consumismo, la dignidad humana, bien común y sin olvidar las clases especiales que nos hablaron acerca del cabildeo y la estrategia de comunicación, entre otras.

 

Todo ese contenido y más me ha mostrado un nuevo panorama. Me ha permitido hablar de temas que están pasando en nuestra época y de alguna forma relacionarlo con nuestro contexto y algo más.

 

Considero que no soy la misma chica que comenzó esta aventura. Me he dado cuenta de cosas que tal vez antes no podía ver. Considero que, soy una persona que se preocupa por el bienestar de las personas, y en la medida de lo posible, he tratado de ayudar. Pero hubo clases y momento específicos que tocaron fibras en mí.

 

Por ejemplo, cuando hablamos de lo que nos debemos a nosotros, el hecho de saber que nosotros somos tan dignos como todos los demás. Y es cierto, siempre he pensado que todos somos seres humanos, somos seres que nos equivocamos; pero también tenemos cualidades buenas. No valorar todo lo que somos y todo lo que tenemos sería un gran error. El abrazarnos y mirarnos desde los defectos, nos permite apreciar todo aquello que nos hace tener una personalidad diferente a los demás.

 

 

El programa hasta ahora me ha dejado mucho aprendizaje, visión y la esperanza de saber que nosotros podemos hacer algo para subsanar aquellas cuestiones que no han sido alcanzadas a escuchar o llevadas a donde se tienen que llevar. Rumbo, me ha enseñado que existe el punto medio. Muchas veces podemos ser extremistas y no tener la conciencia de lo que implica tomar una decisión en un extremo. Tenemos que informarnos y ser conscientes de lo que implica estar en una determinada postura.

 

Personalmente, es algo que también a lo largo de mi carrera me han mostrado. Nosotros debemos tener una mente abierta y valorar los posibles escenarios que implique la toma de una decisión. El análisis es algo que forma parte de los jóvenes Rumbo; enfocarlo de la forma adecuada y precisa permite la toma adecuada de las decisiones.

 

 

Rumbo ha cambiado la forma en la que veía la vida, ha cambiado mis pensamientos y también la forma en la que desenvuelvo. Al comenzar, me sentí extraña de estar aquí, porque estaba viviendo algunas situaciones que me hacían daño. Y creo que las coincidencias no existen porque justo en los momentos en los que yo necesitaba comprender ciertas cosas de mi vida, Rumbo me confronto conmigo misma y con todos los demás.

 

Ahora me siento mucho más conectada, mucho más sincronizada con lo que implica estar aquí, me siento diferente. Aunque existen cuestiones más personales que aun tengo que trabajar. Forma parte de este proceso de confrontación, pero también de congruencia y coherencia, para dar lo mejor que pueda dar a los demás, pero también a mí.

 

 

 

Finalmente, deseo poder aportar mi granito de arena a mi gente, a mi país y al mundo. Deseo que todos podamos estar listos e ir evolucionando para mejor. Que no existan límites, que podamos saltar todas nuestras barreras incluso las mentales. Y que la tecnología sea herramienta útil y no una forma de enajenación y división entre nosotros. Y lo más importante, que el tiempo nos alcance para poder ver ese cambio que estamos buscando en la sociedad.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *